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Aprende a hacer queso fresco fácil y rápido

Recomendaciones y consejos profesionales para que disfrutes de un excelente queso fresco hecho por ti mismo sin salir de casa

Para hacer queso fresco en casa no necesitas contar con mucho, solamente disposición y los ingredientes principales que Doctor Quesero te recomienda comprar en su tienda virtual (ingresa haciendo click aquí). La consistencia, textura y sabor del queso fresco hecho en casa puede resultar mucho mejor que los quesos comerciales, además se puede utilizar en la preparación leche desnatada o semi desnatada.

Los ingredientes que necesitarás para hacer queso fresco en casa son:

  • 1 litro de leche pasteurizada (entera, semi o descremada)
  • ½ cucharilla de Cloruro de Calcio.
  • ½ cucharilla de cuajo.
  • Molde de rejilla
  • Termómetro

Para iniciar la preparación de nuestro queso fresco, debemos colocar la leche en un cazo y llevarlo al fuego, calentando hasta que alcance entre 35 y 40º C. Al llegar a este punto, retira el cazo del fuego y agrega el Cloruro de Calcio, mezcla bien durante 30 segundos. Diluye el cuajo en una pequeña cantidad de agua templada y agrega al cazo, vuelve a mezclar de forma sostenida durante un minuto hasta que se sienta uniforme y sea homogénea.

Después de pasado este tiempo, tapa el cazo y dale reposo hasta que la leche cuaje, en un tiempo estimado de una hora. Una vez que esté lista, coloca el molde de rejilla sobre un escurridor, dependerá de ti si deseas recoger el suero colocando sobre un cuenco o recipiente especial, o si te deshaces directamente de este, utilizando el fregadero.

Usa un cucharon para tomar los pedazos de queso cuajado más grandes que están en el cazo, procura que estos no se dividan en muchas partes, y deposítalos en la encella. Una vez que has pasado todo el queso, deja que el suero escurra sin hacer ninguna presión sobre el queso. El tiempo estimado de espera varía entre 2 y 3 horas, aunque debes saber que igualmente seguirá escurriendo mientras reposa en la nevera.

Después de pasar las horas de escurrimiento del suero, pasa la cesta a un plato con buena profundidad, de forma que recoja el suero que seguirá botando, y deja reposar en la nevera hasta el momento de su consumo. Una de las ventajas que ofrece el queso fresco es que puede conservarse en frío durante varios días, y en algunos casos hasta por una semana.

Una recomendación útil para conservar el queso en textura y consistencia es dejarlo en el molde hasta el momento de servirlo, una vez que comienza su consumo se puede pasar a un plato apropiado para su conservación, también conviene dejarlo con parte de su suero para mantener más sabor.

La preparación del queso fresco es muy fácil, además es saludable por no tener sal, aunque puede agregarse si así lo quiere. La textura y consistencia final son mucho mejores que la mayoría de los quesos comerciales, y el sabor dependerá de la leche escogida.


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